Quien soy
Cerámica como forma de mirar
Soy Fátima Beamonte, ceramista y fundadora de Lucky’s Bakes.
Desde mi taller en Sabarís, al sur de Galicia, creo cerámica de autor para la mesa y el espacio: colecciones propias, piezas de carácter escultórico y proyectos a medida para interioristas, restaurantes y marcas.
Mi trabajo nace del oficio, pero también de la observación. Me interesa cómo la materia conserva memoria, cómo una pieza transforma el lugar que habita y cómo los objetos pueden formar parte de las relaciones y las historias que suceden a su alrededor.
No busco que la cerámica simplemente destaque. Busco que dialogue, que acompañe y que permanezca.
Un oficio que comenzó lejos de casa
Mi relación con la cerámica empezó en Miami en 2020, cuando me senté por primera vez frente al torno. En un momento de incertidumbre, trabajar con barro me ofreció algo que no sabía que necesitaba: pausa, atención y una forma distinta de pensar con las manos.
Lo que comenzó como una búsqueda personal fue creciendo hasta convertirse en un oficio. Desde entonces he dedicado años a formarme en torno, modelado, formulación de esmaltes y procesos de alta temperatura. Esa base técnica me permite trabajar con libertad, investigar y desarrollar cada pieza desde la intención, no desde el azar.
El regreso a Galicia y la maternidad transformaron mi manera de crear. Cambió mi relación con el tiempo, con el cuidado y con la necesidad de controlar el resultado. Mi práctica se volvió más intuitiva, más abierta al juego y más atenta a lo que la propia materia podía proponer.
Lucky’s Bakes nace de ese recorrido: de unir conocimiento y curiosidad, precisión y libertad, oficio y transformación.
Entre la mesa y el espacio
Mi práctica se mueve entre lo funcional y lo escultórico. Creo objetos pensados para ser usados, pero también piezas capaces de transformar la atmósfera de un espacio y establecer una relación con quienes lo habitan.
En mis colecciones exploro distintas formas de acercarme a la materia. Algunas nacen alrededor de la mesa, de los rituales cotidianos y de la experiencia de compartir. Otras se alejan de la función para investigar la forma, la memoria y la transformación a través de jarrones, lámparas y objetos de carácter escultórico.
También desarrollo proyectos a medida para interioristas, restaurantes y marcas. Cada colaboración comienza con una conversación y se construye atendiendo al lugar, a su identidad y a la forma en que las piezas van a convivir con él.
No creo objetos aislados. Creo piezas que forman parte de una experiencia.
PRINCIPIOS DEL ESTUDIO
Estos principios no solo definen lo que creo, sino también la manera en que observo, investigo y trabajo con la materia.
Origen
Todo comienza en la materia y en el lugar. Galicia, su paisaje y sus ritmos atraviesan mi manera de mirar y de crear
Permanecer
Creo piezas capaces de acompañar el uso, el tiempo y las historias de quienes las habitan. Objetos hechos para quedarse.
Curiosidad
Cada pieza parte de una pregunta. Investigar barros, esmaltes, formas y procesos mantiene el oficio vivo y abre nuevas posibilidades.
Juego
El barro también es un espacio de libertad. Jugar me permite soltar el control, escuchar la intuición y encontrar caminos que no había previsto.
Transformación
Nada permanece exactamente como era. La materia cambia, recupera memoria y encuentra nuevas formas de existir.
Cuidado
El cuidado está en la elección de los materiales, en cada gesto del proceso y en la relación que construyo con las personas y los espacios para los que trabajo.
